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El oriente se ha caracterizado por ser para los occidentales un lugar misterioso y lejano, y esto era más acentuado en el siglo XVI, aunque ya se tenía conocimiento de la existencia de lugares como China, India y Corea, Japón gracias a que es un país insular, durante mucho tiempo logro mantener su cultura separada de los demás colosos asiáticos, aunque la influencia de China se hizo sentir (al igual que en Corea y Taiwán) en la escritura y la religión, muchas de las características clásicas de este pueblo pueden rastrearse hasta los orígenes de su historia.

Japón era casi del todo desconocido para occidente más que por rumores de parte de China, quienes durante siglos fueron asolados por piratas japoneses, desde el siglo XI pequeñas flotas atacaban los puertos chinos saqueando y robando, pero fue hasta el siglo IV cuando los saqueos representaron una amenaza real para estos, como resultado se establecieron medidas defensivas, y bloqueos comerciales con Japón, a mediados del siglo XVI los wakos (nombre con el que eran conocidos los piratas) asentaron colonias permanentes y pacificas en Filipinas, Indonesia, Malasia, la actual Viet Nam, Taiwán y Tailandia, las cuales después lucharon por su independencia de los reinos existentes en tales lugares.

En Japón los Daimios del sur apoyaban financieramente a los wakos ya que al comerciar con ellos obtenían riquezas de manera fácil puesto que el comercio con china estaba restringido, estas lucrativas relaciones con los wakos produjeron un fuerte impulso de las artes y las ciudades de estos feudos crecían en población y esplendor, a esta época se le conoce en Japón como “el país en guerra” por que no había unidad, el país estaba dividido en cientos de feudos semiindependientes y el emperador no era más que un icono de una era pasada, sin poder alguno sobre los feroces señores guerreros que se disputaban la tierra en guerras de samuráis, es probable que las colonias japonesas en filipinas hubieran desencadenado la conquista y expansión de Japón mas allá del archipiélago y que tomaran el control de una buena parte de Indonesia y quizás del Asia sudoriental, sin embargo a la par de estos sucesos, en occidente Europa salía del “oscurantismo” y las potencias marítimas como Portugal se comenzaban a expandir por el mundo, en 1488 Bartolomé Díaz dio la vuelta al cabo de Buena Esperanza, diez años después surca el mar Indico y llega a Calcuta en la india, En 1513 los portugueses hacen su primer contacto con China, la balanza de poder había cambiado en el mar Indico, antes las sencillas y poco armadas barcazas de estilo árabe surcaban las olas, pero a partir de ese momento las poderosas carracas portuguesas navegaban por el mar de China.

Japón estaba a punto de convertirse en el premio para el primer colonizador que llegase a sus costas, ya que para las potencias recién llegadas (España y Holanda llegaron pisando los talones de los portugueses) la china estaba vedada, las islas japonesas eran el perfecto punto de partida para el dominio del pacifico.

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